Tarimas de Madera Para Exportación de Frutas y Vegetales: Ventajas y Beneficios
- Augusto Tavera Manzanilla

- 12 ene
- 6 Min. de lectura

La exportación de frutas y vegetales conlleva múltiples retos: preservar la calidad, garantizar inocuidad, cumplir normativas fitosanitarias y optimizar logística y costos. En ese marco, la selección del empaque y del pallet correcto —es decir, de una tarima adecuada— resulta crítica. Una tarima de madera certificada no es simplemente una base de carga: es el primer eslabón de la cadena de transporte que asegura que la fruta llegue en óptimas condiciones, sin riesgo de rechazo fitosanitario y con eficiencia logística.
Por ello, exportadores y empacadoras deben considerar cuidadosamente sus tarimas: material, dimensiones, tratamiento, trazabilidad y resistencia. A continuación detallamos qué implica usar tarimas de madera para exportación de productos agrícolas y por qué, con las certificaciones de Grupo IFISA, siguen siendo una de las mejores opciones para tu negocio.
Te invitamos a descubrir la importancia de transportar tus productos en tarimas y pallets que cumplan con los requisitos de higiene y seguridad, y beneficios adicionales que garantizan los estándares de calidad de tus productos.
Tarimas de madera certificadas: NIMF-15, NOM. requisito indispensable para mercados internacionales
La NIMF-15 (ISPM-15 en inglés) es la norma internacional que regula el uso de embalajes de madera —pallets, tarimas, cajas, jaulas— en el comercio internacional, con el objetivo de prevenir la propagación de plagas forestales o cuarentenarias a través del embalaje. Algunas de las exigencias que son requeridas dentro de sus regulaciones son las siguientes:
Uso de madera descortezada o madera procesada que ya no represente riesgo fitosanitario.
Aplicación de un tratamiento aprobado (el más común es el tratamiento térmico, HT): la madera debe someterse a calor de modo que su núcleo alcance al menos 56 °C durante 30 minutos.
Marcado visible en la tarima con el sello oficial (logo IPPC, código país, código del fabricante, “HT”): esa marca certifica su cumplimiento.
Documentación y trazabilidad en mercados de exportación —en México, debe considerarse también la normativa local (como la NOM‑144‑SEMARNAT).
Para un exportador de frutas o vegetales, esto no es un mero requisito administrativo: es la garantía de que la madera no introducirá insectos, larvas o plagas que puedan comprometer ecosistemas en el país destino, algo que podría derivar en cuarentenas, rechazos o incluso destrucción de la carga.
Cómo las tarimas certificadas de madera ayudan a mantener frescos los alimentos

La conservación de la frescura en frutas y vegetales durante el transporte internacional depende no solo del control de temperatura en cámaras frías y contenedores refrigerados, sino también del tipo de pallet o tarima sobre el que se monta la carga. La madera, por su composición y estructura porosa, posee características que contribuyen a la estabilidad térmica y a la adecuada circulación de aire, elementos clave en productos altamente perecederos.
Las empresas agroindustriales buscan cada vez más materiales que no alteren la calidad del fruto, no liberen compuestos químicos con el calor y faciliten los flujos de aire frío que mantienen la cadena de frío estable. En este contexto, las tarimas de madera ofrecen ventajas que pueden marcar la diferencia entre un embarque aceptado y uno rechazado por deterioro.
Propiedades térmicas y de ventilación natural de la madera
La madera es un material con baja conductividad térmica, lo que significa que no transfiere calor con la misma rapidez que materiales como el plástico o el metal. Esto ayuda a evitar fluctuaciones bruscas de temperatura en contacto con las cajas de fruta durante transportes largos o cambios climáticos externos. De acuerdo con investigaciones en tecnología postcosecha, los embalajes basados en materiales de menor conductividad ayudan a limitar el estrés térmico en productos hortofrutícolas, reduciendo daños internos y preservando textura y firmeza.
Además, las tarimas de madera permiten mayor ventilación gracias a su diseño con espacios entre tablas. Esta estructura mejora el flujo de aire frío entre cajas, un aspecto fundamental en frutas climatéricas como mango, aguacate, moras o manzana, que continúan respirando y liberando calor después de la cosecha.
Ausencia de compuestos que puedan migrar a los alimentos, a diferencia de algunos plásticos
A diferencia de ciertos pallets o contenedores plásticos, especialmente los fabricados con polímeros reciclados o expuestos a altas temperaturas, la madera no libera compuestos químicos volátiles que puedan migrar hacia los alimentos frescos. La Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) ha documentado múltiples casos donde materiales plásticos en contacto indirecto con alimentos presentan riesgo de migración de compuestos como ftalatos, aditivos, estabilizantes o moléculas provenientes de reciclaje inadecuado, los cuales pueden afectarse al calor.
En ambientes cálidos —como patios de carga, zonas costeras o traslados terrestres previos al enfriamiento— estos compuestos pueden volverse más activos. Sin embargo, la madera tratada térmicamente (HT), tal como exige la NIMF-15, no contiene químicos añadidos ni requiere agentes tóxicos para su certificación, lo cual elimina riesgos de contaminación química indirecta. Esta cualidad es valorada especialmente en mercados estrictos como la Unión Europea, Japón y Estados Unidos.
Regulación de humedad y reducción de condensación
La madera también posee propiedades higroscópicas: es capaz de absorber pequeñas cantidades de humedad del ambiente y liberarla de manera gradual. Aunque no reemplaza sistemas de control de humedad, sí contribuye a un microambiente más estable alrededor de las cajas. Esto es útil en contenedores donde se forman bolsas de condensación, las cuales pueden provocar pudriciones tempranas en productos como moras, pimientos, espinacas o productos de hoja.
Por otro lado, la madera tiene la capacidad de equilibrar el contenido de humedad del entorno, ayudando a mitigar picos de condensación y reduciendo la presencia de gotas sobre cajas o empaques. Esto resulta especialmente positivo cuando los productos están empacados en cartón, un material sensible a la humedad.
Para exportadores que deben garantizar calidad desde el huerto hasta el destino final, la tarima adecuada es una solución estratégica que reduce pérdidas, rechazos y costos asociados al deterioro de mercancía.
Beneficios adicionales de las tarimas de madera
1: Protección y amortiguación natural
La madera tiene propiedades mecánicas beneficiosas para carga frágil: amortigua golpes y vibraciones, reduce impactos durante la manipulación y transporte, lo que disminuye daños en frutas, verduras o productos delicados. Las tarimas de madera bien construidas distribuyen el peso de forma uniforme y mantienen estabilidad en pallets cargados, incluso bajo condiciones de manejo rudo.
Rentabilidad, reparabilidad y ciclo de vida
A diferencia de pallets plásticos o metálicos, las tarimas de madera tienen un coste inicial más bajo, y además pueden repararse si se dañan: reemplazo de tablas, refuerzos, mantenimiento de clavos o tornillos. Esto implica que su vida útil se alarga, reduciendo el costo por uso —un aspecto clave en empresas que exportan de forma recurrente.
Sostenibilidad Ambiental
Un estudio comparativo de ciclo de vida (LCA) encontró que los pallets de madera, cuando se consideran procesos de uso adecuado y rehúso, presentan una carga ambiental menor en muchas categorías comparados con pallets de plástico, especialmente si al final de su vida son recuperados o reciclados. Para exportadores de productos agrícolas que buscan demostrar responsabilidad ambiental, usar tarimas de madera certificadas ofrece una ventaja competitiva, especialmente cuando los mercados destino valoran el comercio sostenible.
Compatibilidad con operaciones de exportación, cámaras frías y logística pesada
La estructura de la madera permite fabricar tarimas con medidas personalizadas: aptas para cajas de fruta, ventilación en cámaras frías, estiba en contenedores, paletizado en racks o montacargas. Además, las tarimas de madera pueden adaptarse a cargas pesadas o voluminosas, lo que las hace versátiles para distintas necesidades de exportadores.
Grupo IFISA: Fabricación de tarimas de madera certificadas para exportación de frutas y vegetales

La exportación de frutas y vegetales exige una logística impecable, en la que la selección del pallet adecuado desempeña un papel estratégico para preservar la calidad, frescura e inocuidad de los productos durante todo el envío y viaje. En este sentido, las tarimas de madera destacan como la opción más confiable y eficiente para la industria agroalimentaria debido a su resistencia estructural, su transpirabilidad natural, su estabilidad térmica y su cumplimiento de las normas internacionales como ISPM-15, esenciales para la circulación segura en mercados globales.
En Grupo IFISA contamos con todas las certificaciones de calidad, higiene y sustentabilidad requeridas para la importación y exportación, garantizando que cada pallet cumple con los estándares más altos de la cadena agroindustrial internacional. Fabricamos tarimas de madera diseñadas para soportar cargas exigentes, favorecer la ventilación, evitar la contaminación y proteger la frescura de los alimentos incluso en condiciones climáticas cambiantes.
Nuestro equipo está preparado para asesorar, diseñar y suministrar pallets de madera óptimos para sus necesidades de exportación, contribuyendo a fortalecer la seguridad, eficiencia y competitividad de su cadena de suministro. ¡Contáctanos! Estamos para servirte.



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